martes 15 de febrero de 2011

AUTO II

La semana pasada me llamó el Jimmy para avisarme que la prueba está lista y en teoría los libros saldrían en pocos días. También me dijo que la gente de la imprenta le señaló que nos faltaba el trámite de los derechos de nuestra editorial, para lo cual hay que garpar treinta mangos, que no es nada, pero ojo; previo sacar monotributo, cosa que ni el Jimmy ni yo tenemos. Es, entre otras cosas, por si alguien indignado con el contenido de nuestros textos decidiera demandarnos. De no existir registro editorial comprobable, la responsabilidad recaería sobre la imprenta, los pobres inocentes que no hicieron más que tirar paginitas y ensamblarlas. Entonces optaron por no figurar y nos cobraron cien mangos más, de IVA.

Nunca me imaginé que se requiriese tanto para sacar un libro a la calle (sin contar el cuil, dar el alta a una cuenta de cliente, etc). No es suficiente con tener los seiscientos mangos para que te hagan tu tirada de cincuenta ejemplares de mierda; necesitan pruebas de que sos un ciudadano y un contribuyente y que merecés fundar una editorial, y el merecimiento te lo otorga tu aceptación del sistema de leyes que en teoría te protegen (¿de que te lean facilmente, tal vez?). Así y todo podría publicar folletitos xenófobos, por ejemplo, y a nadie le chuparía un huevo. Parece que sólo para el libro existe esta legislación. Qué peligroso ese formato, además de extraordinariamente cómodo y elegante. Es el precio de la versatilidad; el peligro; los abogados. Buuuu.

Nada, que ya pronto. Espero vivir para verlos.Al margen de eso, en unos días sale la revista ACCIÓN Y AVENTURAS con un cuento inédito sobre un boxeador obsesionado con ponerla y a régimen de gimnasio, secuestrado por una mutante adolescente, sexópata y nihilista. Qué mejor que sexo y muerte para amenizar las lecturas de verano. Por ahí un día de estos lo posteo.Saludos a todos los queridos amigos que leen y acompañan.

So where am I now? For I am a soldier. A trophy mule (Guided by Voices)

1 comentarios:

José A. García dijo...

Somos una raza peligrosa, y en peligro de extiención gracias a gente como tinelli y calle 13

Ojo, yo ya estoy protegido por el WWF

Cuidate

Saludos

J.