miércoles 16 de marzo de 2011

BIG IN JAPAN


Hace tiempo que no veo tele ni sé qué pasa en el mundo (de la tele). Mi noción de la realidad se circunscribe al portal de noticias de Yahoo y espacios cocolichescos como youtube, además de los diálogos que pesco al vuelo mientras viajo en colectivo. Así me enteré por ejemplo de que Gran Hermano volvió a ser un programa popular.

Es el anhelo de mucha gente, ser joven, atractiva y exhibir una intimidad manipulada con sofisticación y esto es algo intensamente deseable de ver. Pero decepciona que los responsables locales del entretenimiento masivo no lo aprovechen para mejorar sus guiones o practicar una reclusión más imaginativa y romántica (ej: Chocolate, de Amelie Nothomb).

Por supuesto no pude sustraerme de la tragedia de Japón. Apartando chistes berretas como que fue todo culpa de Godzilla, Mothra, etc, quisiera alzar la voz para quejarme de la magnificación de este episodio por parte de la prensa.

Es sabido que los japoneses profesan un singular amor por la vida y aborrecen el absurdo y la decadencia y como los lemmings, son capaces de practicar suicidios en masa con tal de honrarla y dignificar sus propósitos. Personalmente, no veo razones para lamentar las perdidas sufridas. ¿Qué porcentaje de las víctimas del Tsunami no hubiese tomado su propia vida, tarde o temprano?

De otra cosa estaríamos hablando si se tratase de países de gente más liviana y complaciente como Brasil o Cuba. Poblaciones que pese a la violencia, la exclusión y factores hostiles como el bloqueo y la privación ilegítima de la libertad en el caso cubano, se muestran siempre animosos y encantados de bailar y copular, hallando belleza y plenitud tanto en lo sublime como lo grotesco; y empujados por el destino a tomar alguna vida, prefieren la del prójimo.

¡Basta de magnificar el dolor! ¡Por un mundo libre de duelos innecesarios!

PD: Nooooooooooooo!!!!!… qué horrible. Espero que no haya muerto nadie de Gainax, ¡ni ninguno de los Murakamis, que los amo! Ni Otomo, ni Toriyama, ni el de Ghost in The Shell… ni Hideo Yamamoto!! Ojalá hubiese pasado en Cuba, comunistas de mierda… isla por isla, cambio ya!

2 comentarios:

José A. García dijo...

Esa ola podría haberse desviado hacia Hawaii y nadie hacia tanto quilombo.

Pero vivimos en un universo malditamente injusto... Ahora no podemos tener dudas al respecto.

Saludos

J.

La Máquina de Hablar Pavadas dijo...

Sos capaz de algo mejor que hacer reír, pero yo no sé qué es.